Si nos lo tomáramos todo como un juego, seguro que le restaríamos importancia, incluso creo que sabríamos sobrellevarlo mejor.
Yo hago eso, le doy a las cosas la importancia que le daría a cualquier juego, pero...¿os cuento un secreto? Me encanta jugar, creerme que soy parte de cada tablero, me gusta apostarlo todo.